miércoles, 23 de noviembre de 2011

Muertos y Bicis





Bajo tierra, en las entrañas del Distrito Federal, los vendedores ambulantes no dejan de ofrecer sus productos con su particular grito: "Lleve el detalle de moda para chicos y grandes, bonito regalo, bonito recuerdo, con luces multicolores, le vale diez pesos, diez pesos vale, diez pesos cuesta". Debido a esto y al intenso calor que se siente, los usuarios comienzan a desesperar. Además, hoy es una noche especial; hoy el vagón va más cargado; decenas y decenas de bicicletas saturan los andenes y vagones de la línea 2 del Metro de la Ciudad de México

En la estación Zócalo, las puertas se abren y salen rodando cientos de bicicletas ansiosas buscando las salidas. Arriba, en la superficie, se congrega un ejército de monstruos, calacas y seres infernales de todos tamaños y colores. Hoy salieron a hacer de las suyas en una sola dirección: la movilidad.

Familias enteras toman las calles montadas en bicicletas, triciclos, patines y patinetas. Por ahí va “el Chucky” cargando un cuchillo de plástico en un triciclo luminoso. Le sigue una soldadera revolucionaria de falda azul a paso veloz. Los indios Jacinto y Jacinta se van peleando: " Vamos Jacinto, que llegamos tarde";" Ya voy, ya voy Jacinta, pérame". “A ver, ¡una foto!”, les solicito. “¡Claro! ¡Jacinto, vente pa cá, no seas indio", le dice a Jacinto y lo jala hacia ella.


Ahí viene una calabaza gigante y risueña, pedaleando en una bici rosada no tan gigante. "¡Foto , foto!", grita un improvisado Conde Drácula que viaja en una Vagabundo antigua de color rojo. "Hay que improvisar chavo, no hay de otra", comenta al momento de acomodarse para la foto, "pero ya las voy a empezar a cobrar, ¿eh?".

No hay pretexto para faltar; basta un poco de creatividad mexicana y un poco de pintura para convertir a un niño en Frankenstein o a una pequeñita en un muerto viviente.

En el concurso de disfraces, la alegría se desborda y se contagia al apreciar la calidad y creatividad de los disfraces. El público que llena la Plaza de la Constitución es el mejor juez y no duda en regalar aplausos y expresiones de ternura a Calabasónico, un niño híbrido mitad calabaza mitad robot. La mayoría de los hombres ovacionan a Ángel Negro, una bella joven de alas negras y sensual atuendo, que al momento de modelar su disfraz sugiere un tatuaje colorido en la espalda. Le sigue una fina Llorona vestida de blanco. Después camina de forma elegante y acompasada la Catrina, vestida al estilo clásico de Guadalupe Posadas


A lo largo del recorrido, los que van a pie no dejan de señalar y tomar fotos a los que pasan: protagonistas de la movilidad en este sábado frio. Hoy es una noche para disfrutar y reír en familia, de estirar las piernas y rodar por las calles del Centro Histórico, que hoy recibe a miles de muertos, monstruos y demonios entusiastas de la ciudad. Esta noche es para las familias, para los peatones y los ciclistas que anhelamos que siempre sea así; esta noche es para los que soñamos en convivir en calles seguras y armoniosas para todos.

Crónica para el Centro de Transporte Sustentable de México

http://www.ctsmexico.org/

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